Siniestros

Rechazo de un siniestro: motivos más comunes y cómo evitarlos

13 sept 20265 minPor Matías Ferri
Persona leyendo una carta de rechazo de siniestro con expresión de preocupación

Un rechazo de siniestro no siempre es la última palabra, y tampoco suele ser arbitrario: la Ley de Seguros define con bastante precisión los motivos que una aseguradora puede invocar. Conocerlos sirve para dos cosas: evitarlos desde el principio, y saber cuándo un rechazo se puede cuestionar.

Declaración inexacta o reticencia al contratar

Es la causa más citada. La Ley de Seguros (17.418, art. 5) establece que toda declaración falsa o toda reticencia de circunstancias conocidas por el asegurado —aun hecha de buena fe— que a juicio de peritos hubiese impedido el contrato o modificado sus condiciones, puede dejar sin efecto la cobertura. En la práctica: no declarar un antecedente de salud relevante en un seguro de vida, o declarar mal el uso real de un vehículo, son los ejemplos más comunes.

Agravación del riesgo no denunciada

Si después de contratar cambia algo que aumenta sustancialmente el riesgo —por ejemplo, empezás a usar tu auto particular para delivery, o cambiás a una actividad laboral más riesgosa— y no se lo comunicás a la aseguradora, ella puede no responder si el siniestro ocurre durante ese período sin declarar. Cuando ese cambio lo generás vos mismo, la ley establece que la cobertura queda suspendida de forma inmediata.

Incumplimiento de las cargas que impone la póliza

Como vimos en notas anteriores, hay obligaciones puntuales que la póliza pone en cabeza tuya: mantener el matafuego en condiciones, tener la VTV al día, no alterar la escena de un siniestro antes de que actúe el perito. Si no cumplís alguna de estas cargas por tu culpa o negligencia, y eso influye en el siniestro, la ley habilita a la aseguradora a liberarse de su obligación.

Falta de pago

Como contamos en la nota sobre qué pasa si dejás de pagar una cuota, la mora en el pago de la prima suspende la cobertura — y si el siniestro ocurre durante ese período, no hay indemnización, aunque hayas regularizado el pago después.

Un siniestro fuera de lo declarado o expresamente excluido

Usar un vehículo para un fin no declarado en la póliza (uso comercial en lugar de particular), o que el hecho caiga dentro de alguna de las exclusiones específicas del Anexo I de tu contrato, son motivos válidos de rechazo si están claramente establecidos.

Qué hacer si te rechazan un siniestro y creés que no corresponde

Tenés herramientas concretas:

  • Pedí por escrito la causa exacta del rechazo. Un rechazo que no indica la cláusula contractual específica en la que se basa puede cuestionarse como incumplimiento del deber de información que impone la Ley de Defensa del Consumidor, e incluso como cláusula abusiva.
  • Hacé un reclamo ante la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) si la respuesta no te convence o directamente no llega. Podés iniciarlo a través de Trámites a Distancia (TAD) con tu DNI o Clave Fiscal, por teléfono al 0800-666-8400, o por WhatsApp al 011-3910-1010.
  • Tené presente el plazo: contás con un año desde el rechazo (o desde que venció el plazo de 30 días que tiene la aseguradora para pronunciarse) para reclamar judicialmente. Es el plazo de prescripción que fija la propia Ley de Seguros.

Cómo evitar la mayoría de estos rechazos, en la práctica

  • Declarar todo con precisión al contratar: uso real del vehículo, antecedentes de salud, actividad laboral.
  • Avisar cualquier cambio relevante durante la vigencia de la póliza.
  • Mantener al día lo que la póliza exige (VTV, matafuegos, pagos).
  • No alterar nada en el lugar del siniestro antes de que actúe el perito.

Mi recomendación como asesor

Antes de que un cliente firme, reviso con él que la declaración jurada refleje su situación real — no la que "conviene" para pagar menos. Es la única forma de asegurarme de que, si algún día hay un siniestro, no aparezca un motivo de rechazo que se podría haber evitado desde el principio.

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